Explotación geotérmica de La Primavera: un peligro inminente
La Comisión Federal de Electricidad tiene ya permisos para intervenir en dos áreas del Bosque La Primavera por los próximos 30 años. La energía que se obtenga durante ese tiempo parece un precio demasiado alto, si se piensa en los miles de años que el bosque ha vivido y en los miles que todavía podría vivir si se lo mantiene a salvo de amenazas como la que enfrenta.
El Bosque La Primavera está en grave riesgo. Aunque dota de servicios ambientales a la Zona Metropolitana de Guadalajara y es una superficie vibrante y biodiversa, el proyecto de generación de energía geotérmica que impulsa la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el corazón de este terreno —declarado Área Natural Protegida, por el gobierno federal, y Reserva de la Biosfera por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco)—, amenaza su subsistencia.
La historia de exploración geotérmica en el bosque comenzó desde finales de la década de 1970, aunque debió suspenderse en 1989 porque las obras de infraestructura asociadas a la exploración causaron un fuerte impacto ambiental y contaminación en la zona.
Pero ahora, el proyecto se ve más cercano: la CFE ya tiene permisos para, a lo largo de 30 años, explorar y explotar los sitios conocidos como Cerritos Colorados y Planillas, es decir, las seis mil hectáreas donde está la mayor diversidad de flora y fauna del bosque, precisa Arturo Curiel Ballesteros, titular del Comité Científico del Organismo Público Descentralizado (OPD) del Bosque La Primavera.
También hay un monto de 285 millones de pesos etiquetados en la CFE este año para iniciar las obras que, de acuerdo con los especialistas consultados, generarían deterioros irreversibles en el medio ambiente del bosque y afectarían la dinámica ambiental de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
Luego de la Reforma Energética de 2014, y con la aprobación de la Ley de Energía Geotérmica, no está prohibido realizar obras de exploración y explotación geotérmica en sitios declarados Área Natural Protegida (ANP). De acuerdo con la normativa en la materia, este tipo de aprovechamiento energético es de interés nacional y es “preferente sobre cualquier otro uso o aprovechamiento del subsuelo de los terrenos”. Sin embargo, la realización de un proyecto de este tipo en La Primavera podría salir cara en materia ambiental. Aunque la central geotérmica Cerritos Colorados tendría, en su primera etapa, una capacidad de 25 megawatts (mw) —suficiente para abastecer a una colonia de no más de 10 mil viviendas—, las afectaciones a esta área podrían menguar su capacidad, porque además, en fases siguientes, se buscaría explorar y hacer nuevos pozos en la zona de Planillas, una de las mejor conservadas del bosque.
“El bosque ofrece múltiples servicios. Si ha sobrevivido 140 mil años, tiene la capacidad de seguir funcionando los próximos mil, pero la energía geotérmica no, porque se aprovecha un calor que ha sido almacenado, en el caso de La Primavera, por 60 mil años, y en el momento en que se aprovecha, empieza a decaer. Por otro lado, aunque regularmente a la geotermia se le califica como energía alternativa, no se le considera ni como energía limpia ni como energía sustentable, comparativamente con la energía solar”, señala Curiel Ballesteros.
La energía geotérmica aprovecha el calor contenido en las profundidades de la Tierra y alcanza su mayor potencial en sitios volcánicos o en fallas tectónicas. Para producirla se debe perforar el suelo hasta tres kilómetros para alcanzar las zonas de agua de alta presión y temperatura (en el caso de Cerritos Colorados se ha medido hasta en 250 °C), a fin de hacerla subir a la superficie en forma de vapor.
“Es un tipo de olla exprés en la caldera del volcán, que está a dos mil metros de profundidad; meten un tubo que saca el agua a presión para generar energía, y todo el tiempo vas a tener una columna de vapor caliente con partículas tóxicas. Eso afectará todo el ecosistema del bosque, el microclima va a cambiar, y los vapores, por la lógica de los vientos, acabarán llegando a Guadalajara”, dimensiona el problema Sandra Valdés Valdés, académica del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores (ITESO) y titular del Comité Ciudadano del OPD de La Primavera.
“Entre los efectos nocivos de la geotermia está la contaminación de los mantos freáticos, contaminación de los suelos con elementos potencialmente tóxicos; la cantidad de éstos y el manejo de las aguas geotérmicas podrían afectar severamente las condiciones del bosque, porque pueden contener cantidades altas de sales, arsénico, boro, sulfatos, fluoruros, entre otros”, advierte la ingeniera ambiental Lydia Hernández Rivera, del ITESO y también integrante del OPD.
El Bosque La Primavera está asentado entre la Sierra Madre Occidental y el Eje Neovolcánico Transversal, lo que lo convierte en uno de los relieves volca?nicos con mayor diversidad, documenta el Programa de Manejo del A?rea de Proteccio?n de Flora y Fauna La Primavera. Esta zona, declarada anp desde 1980, tiene más de mil especies de flora, entre ellas once tipos de encino y cinco de pino, así como gran variedad de orquídeas, algunas de ellas en peligro de extinción; además, es hogar de especies endémicas de la región, como el agave Guadalajara, la dalia y la mammillaria jaliscana, así como la populus primaveralepei, una especie de álamo blanco.
El bosque es casa también de una variedad importante de animales. Es refugio para 206 especies de aves, 61 tipos de mamíferos, 20 de anfibios y 40 de reptiles, explica la bióloga Karina Aguilar Vizcaíno, quien hasta 2013 trabajó como directora de Conocimiento y Vida Silvestre del OPD de La Primavera. “Es una completa maravilla que en La Primavera tengamos pumas, al lado de la segunda ciudad más grande de México. Él es la punta de la pirámide alimenticia; gracias a él, que se alimenta de venados, sabemos que hay suficientes venados, y así sucesivamente”.
La raíz del proyecto y su impacto
La historia de este proyecto se remonta a finales de la década de 1970, cuando la CFE realizó una serie de estudios para evaluar el potencial geotérmico del terreno, porque registraba una actividad volcánica concluida hace 25 mil años.
Tras diversas evaluaciones, “se identificaron como a?reas de alto interés geotérmico, la porción centro-sur de la caldera volca?nica denominada La Primavera, en la porción conocida como Cerritos Colorados, y el cra?ter del domo Planillas, cerro ubicado al sur, fuera del li?mite de la caldera”, según reza el Estudio de Manifestación de Impacto Ambiental realizado por la Universidad Autónoma de Chapingo por solicitud de la CFE.
Los primeros trabajos de infraestructura dentro del bosque comenzaron en enero de 1980. Se construyeron caminos de acceso en donde se planearon los primeros puntos de perforación dentro del ejido Adolfo López Mateos, y posteriormente se ejecutaron perforaciones en la zona de Planillas, en donde también se hizo una brecha de casi cuatro kilómetros que conectaba hacia Santa Ana Tepetitlán y San Isidro Mazatepec, según registra el estudio.
De acuerdo con este documento, las exploraciones de la CFE en la zona geotérmica en la caldera volcánica de La Primavera se llevaron a cabo en dos periodos: de enero de 1980 a agosto de 1982 y de enero de 1984 a marzo de 1989, y durante ese tiempo se construyeron trece pozos, con hasta mil 400 metros de profundidad.
Las actividades se suspendieron en 1989 tras causar un grave impacto ambiental. “El bosque sufrio? dan?os en el a?rea de Cerritos Colorados y por la apertura del camino de Planillas, que se reflejaron principalmente en la vegetacio?n, la fauna silvestre y en el suelo”, se lee en el Estudio de Impacto Ambiental realizado en 2008.
Jorge Gastón, activista y fundador del Colectivo Ecologista Jalisco, A. C., recuerda los daños irreversibles que sufrió el bosque durante la intervención de la CFE. Grandes áreas se transformaron en suelos grises, erosionados y deteriorados. “Se realizaron las exploraciones de una manera muy inadecuada, inapropiada; generaron una devastación tremenda en el bosque. Cuando hicieron las perforaciones retiraron la capa vegetal, con la emanación de diversos gases a la atmósfera convirtieron un área boscosa, con características peculiares y bellísimas, en un paisaje lunar”.
Tras la devastación, el Colectivo Ecologista Jalisco y otros movimientos sociales realizaron diversas manifestaciones para cancelar los trabajos dentro del bosque, pero la suspensión llegó luego de una visita que el entonces presidente de la República, Miguel de la Madrid, realizó a la zona poco antes de terminar su sexenio. Tenía previsto un recorrido aéreo a la zona de Cerritos Colorados, pero como los daños al suelo del bosque eran tan evidentes, personal de la CFE pintó la superficie con pintura epóxica verde. El mandatario lo notó, pidió bajar a la superficie y, luego de revisar las obras, pidió cancelar el proyecto, aunque esta acción surtió efecto a partir del primer año del mandato de Carlos Salinas de Gortari, recuerda Gastón.
Desafortunada rehabilitación
En el bosque aún persisten las estructuras de geotermia, algunas oxidadas, con casi 30 años de antigüedad, que son custodiadas las 24 horas del día por personal de la CFE. El ingreso a esta zona puede hacerse por la entrada de la avenida Mariano Otero; no se permite la circulación de vehículos, pero es posible llegar a pie o en bicicleta, luego de transitar 9.6 kilómetros por una brecha.
En el lugar se observan enormes armazones cilíndricos, de casi 20 metros de altura, enormes tuberías y llaves, plataformas de concreto desgastado y algunos suelos erosionados. Desde que se suspendió la exploración geotérmica en 1989, y hasta 1996, la CFE realizó diversos trabajos de restauración y rehabilitación de vegetación y suelo, pero, de acuerdo con la bióloga Karina Aguilar Vizcaíno, no lo hizo de forma adecuada.
El programa de manejo del bosque señala que en la zona de aprovechamiento especial, donde está Cerritos Colorados, se ha “provocado pérdida de la cobertura vegetal y degradacio?n de suelos, por lo que es urgente un plan de manejo adecuado para esta zona en particular”.
Entre 2008 y 2013, durante los trabajos de monitoreo de la Dirección de Conocimiento y Vida Silvestre de La Primavera, el equipo de la bióloga notó diversas anomalías en animales que viven cerca de uno de los pozos geotérmicos donde hay un estanque en el que se han depositado sustancias provenientes del subsuelo, como ácido sulfhídrico, menciona Aguilar Vizcaíno.
“Empezamos a ver, a través de cámaras y trampas, que varios animales presentaban anomalías físicas; me refiero a aves, pero también a venados, a animales grandes. En la cámara notabas que tenían algo en la piel, que había repercusiones por tomar esa agua, pero no teníamos el material, el personal y el presupuesto para valorar qué tipo de afectación. Pero si los animales la tuvieron, los humanos podríamos tenerla también”.
Jorge Gastón recuerda que antes de la suspensión del proyecto realizó un recorrido por la zona. Observó que se sembró pasto que no era propio del lugar y que en algunas laderas inclinadas “se notaba ese paisaje lunar y estaban poniendo hasta cactáceas para retener la erosión; hace algunos años regresamos para ver cómo estaba la zona rehabilitada, vimos un trabajo de jardinería aceptable, pero caminabas a la orilla de la plataforma y veías los daños irreversibles de siempre. Eso es un maquillaje verde, de doble cara”.
El proceso
El 22 de julio del año pasado, durante la llamada Ronda Cero de Geotermia, la Secretaría de Energía (Sener) entregó cinco títulos de concesión de explotación geotérmica a la CFE, entre ellos el de Cerritos Colorados, ubicado en el corazón del Bosque La Primavera. En ese mismo proceso, la Comisión Nacional del Agua otorgó a la CFE un título de concesión de agua geotérmica para este campo, por un volumen de cuatro millones 380 metros cúbicos anuales, cuyo acuífero es Ameca, con una vigencia de 30 años. En esa ronda, además, la Sener dio a la CFE permisos de exploración para la zona conocida como Planillas, también en el bosque.
Ya con los permisos de explotación y exploración, la CFE presupuestó 285 millones de pesos, de un estimado de casi mil millones, que requiere el proyecto geotérmico en La Primavera. De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2016, 280 millones de pesos son para “realizar estudios de evaluación del potencial de generación geotermoeléctrica” en la zona, y cinco millones de pesos más para la red de transmisión de Cerritos Colorados en su Fase I, que, según el PEF, será para la “línea de subtransmisión que se interconectará con el circuito existente de 400 kilovatios, que une a la subestación Guadalajara I con la subestación El Sol, en Zapopan”.
